MARCO REFERENCIAL DEL DESARROLLO PROFESIONAL DE ENFERMERIA

Es indudable que el devenir de la enfermería está vinculado a los procesos políticos, económicos, ideológicos y sociales que enmarcan las prácticas de salud en nuestro país.

Históricamente la práctica y la formación de enfermería acompañaron el desarrollo de los hospitales. Hacia fines del siglo pasado las actividades de enfermería, inspiradas en la caridad, eran realizadas por congregaciones religiosas. En 1885 se crea la primer escuela de enfermería del país y de Latinoamérica en un intento por mejorar el recurso humano que se desempeñaba en los hospitales.

A partir de la década del '50 las transformaciones sociopolíticas, económicas y los avances científicos‑tecnológicos, en la medicina, fueron consolidando una práctica en salud de tipo curativa centrada en los hospitales. Se reconocía la necesidad de la preparación técnica del personal de enfermería, que hasta ese momento estaba integrado mayoritariamente por personas sin capacitación específica, a las cuales se las denominaba empíricos, prácticos o ayudantes.

Significativos cambios se producen en la profesión a partir de la década del '60. En 1967 se sanciona la ley NO 17.132, conocida como "Ley de la Medicina Odontología y Actividades de Colaboración", donde se incluye un capítulo dedicado a la enfermería.

En el mismo se mencionaba que solo podían ejercer actividades de enfermería quienes poseyeran título de enfermero y/o auxiliar, expedido por escuelas reconocidas por la entonces Secretaría de estado de salud Pública. También establecía las actividades que cada una de estas categorías podía realizar.

Paralelamente, en 1968, por Decreto Ministerial N° 1.469 y Resolución N° 35, se regula la enseñanza de enfermería de nivel terciado no universitario, unificándose el curriculum y las condiciones de ingreso. Se establecen dos niveles de formación el profesional y el auxiliar. Para ingresar al nivel profesional se requiere título secundario y cursar un tiempo de carrera de dos años y medio. Para auxiliar de enfermería la condición de ingreso era escolaridad primaria completa y cursar un período de nueve meses.

En cuanto a la formación de nivel terciado universitario, que ya había comenzado en 1952, se modifica en 1968 de la siguiente manera: se estructura la carrera en un primer ciclo básico de dos años y medio a tres de duración para obtener el título de enfermero/a y un ciclo opcional de dos años y medio para el de licenciado/a.

Cabe señalar que en nuestro país en la década del '80, aún existía un elevado porcentaje de personal empírico. En 1988, representaba el 38,8 % del recurso humano de enfermería que se desempeñaba en los servicios de salud.

Por tal razón se impulsa la formación y profesionalización del personal de enfermería.

Los Ministerios de Salud provinciales, entre ellos el de la Provincia de Buenos Aires, con la cooperación de organismos internacionales OPS / OMS ­implementan cursos para conversión de empíricos en auxiliares de enfermería.

Posteriormente, y dada la escasez de enfermeros 26,6 % en 1988 se desarrolla el proyecto de profesionalización de auxiliares de enfermería.

A su vez, dos escuelas de Enfermería Universitaria, Rosario y Córdoba implementan licenciaturas con modalidad de enseñanza a distancia.

Con la apertura de todas estas instancias de formación se estima que en la actualidad hay un considerable aumento de enfermeros y licenciados en enfermería.

Dado este avance en la formación académica, en algunas provincias y en Capital Federal se abren otros espacios de formación / capacitación  tales como las Residencias de Enfermería. En particular, los licenciados acceden a diversidad de cursos de postgrado, muchos de ellos interdisciplinarios.

Esta formación académica tendiente a la profesionalización de enfermería es acompañada por el marco jurídico que regula el ejercicio de la profesión. En 1991 se sanciona la Ley Nacional 24.004 sirviendo de referencia para las leyes provinciales.

La enfermería constituye una práctica social. Como tal posee un interés respecto de la naturaleza a transformar, de las relaciones sociales y de la ideología propia de sus tareas y del sistema de salud en general.

Transformar significa que las prácticas ya no siguen un interés de adecuación a las necesidades de otras profesiones, sino que actúan y generan hábitos de transformación para lo cual es menester deconstruir / construir una historia profesional.

La práctica social de enfermería se enmarca en el campo de la Salud Pública, por lo tanto se nutre de saberes teórico-técnicos referenciales del mismo para configurar las propias prácticas profesionales. 

Las líneas de desarrollo de la profesión se orientan hacia una perspectiva estructural de la salud, y en este sentido participa de prácticas interdisciplinarias de investigación epidemiológicas de las condiciones de salud de las poblaciones humanas y en la implementación de acciones que den respuesta social a los problemas sanitarios, contextualizada s en la realidad de la situación de la Salud Pública de la región.

La enfermería es un proceso interpersonal mediante el cual se desarrollan acciones de cuidado con individuos, familias o la comunidad. Dichas acciones se incluyen en todos los niveles de prevención abarcando desde el mantenimiento y la promoción de la salud hasta la recuperación y rehabilitación.